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miércoles, 3 de diciembre de 2014

La máscara de V de Vendetta y Los Tercios

La máscara de la foto que acompaña este texto es la de Guy Fawkes. Aunque mundialmente es más conocida como la máscara de Anonymous, pues es empleada por este grupo para guardar la privacidad de sus miembros y simpatizantes cuando se manifiestan ante ciertas injusticias.

A su vez, el movimiento Anonymous ha copiado esta careta de la película "V de Vendetta" (2005), adaptación al cine del comic homónimo (1982-1988) que cuenta los lances de un personaje que oculta su rostro con una careta de Guy Fawkes, y que pretende derrocar al gobierno autoritario de un imaginado Reino Unido fascista.

El origen de esta máscara se remonta a comienzos del siglo XVII, y representa los rasgos del inglés que le ha dado nombre: Guy Fawkes. Era católico, y sirvió como mercenario en Flandes junto a los tercios españoles. Fijaos que la máscara representa muy bien como serían los rasgos de un soldado del siglo XVII, con ese bigote y la chiva.

Llegó a presentarse al rey Felipe III para que apoyase una revuelta contra el rey protestante inglés Jacobo I, debido a las persecuciones a las que los católicos eran sometidos y marginados. Para en su lugar entronar a un monarca católico. El rey español se negó a colaborar en tal empresa, a pesar de estar en guerra con Gran Bretaña (Guerra de los ochenta años). Fawkes "italianizó" su nombre, haciéndose llamar Guido Fawkes, y continuó con la idea de la rebelión católica en Inglaterra. 

Era parte importante de lo que se conocería como la Conspiración de la pólvora. Un grupo de católicos que alquiló un sótano bajo la Cámara de los Lores (el Parlamento), en el Palacio de Westminster, y lo llenaron con treinta y seis barriles de pólvora con el objeto de matar a todos los diputados. El plan incluía asesinar al rey y su familia.

Representación de los conspiradores (1605).
Guido Fawkes era el encargado de hacer detonar la pólvora, pero fue descubierto cuando salía del sótano bajo el Parlamento. Fue detenido, torturado y condenado a la horca, pero nunca desveló los nombres de sus cómplices, salvo los de aquellos que ya estaban muertos.

Desde entonces, cada 5 de noviembre, fecha de la detención de Fawkes en 1605, se celebra en Reino Unido y otras regiones anglófonas la noche de Guy Fawkes, el terrorista que quiso volar el Parlamento y no pudo.

jueves, 19 de junio de 2014

Los seis Felipes de España

Aprovechando el nombramiento de Felipe de Borbón como el sexto Felipe de España voy a hacer un breve repaso a todos los Felipes que han reinado nuestra piel de toro. Porque estoy seguro que alguno habrá pensado: "¿Felipe VI, y dónde están los otros cinco?".

Felipe I (1506-1506): De origen flamenco, fue rey de Castilla, no de España, pues la unificación definitiva de Castilla y Aragón no ocurriría hasta el Siglo XVI. Ha pasado a la historia por el apodo de Felipe "el Hermoso" y es quien introdujo el linaje Habsburgo en España. Ya escribí sobre él en ésta cápsula.

Felipe II de España.
Felipe II (1556-1598): Hijo del rey Carlos I de España y V de Alemania. Es considerado uno de los mejores reyes de España. Bajo su reinado España creó el primer Imperio y Monarquía global, gracias al fomento de las exploraciones y a la unificación de los reinos de España y Portugal (1580-1640). Rey de Inglaterra (por su matrimonio con María I de Inglaterra, de la dinastía Tudor, de 1554 a 1558). Una de sus más colosales empresas fue la del intento de conquista de Inglaterra, en lo que los ingleses llamaron, irónicamente, la Armada Invencible (su nombre real era la Gran y Felicísima Armada) que, principalmente por el mal tiempo, quedaría prácticamente aniquilada. Sobre esta fallida gesta el rey diría la frase que ha quedado para la posteridad: "No he enviado a mi flota a luchar contra los elementos". Aunque su cita más conocida es la de: "En mi imperio nunca se pone el sol", y tenía toda la razón, abarcaba los cinco continentes.

Felipe III (1598-1621): Hijo de Felipe II. Llamado "el Piadoso", pues consiguió aumentar la extensión del Imperio Español a pesar de crear un clima mucho más pacifista en Europa, firmando tratados de paz con Francia, Inglaterra y una tregua de doce años durante la Guerra de los Ochenta Años de Flandes (éste periodo se conoce como "Pax Hispánica"). El Duque de Lerma era su valido, encargado de los asuntos de dirección.

Felipe IV (1621-1665): Hijo de Felipe III. Es considerado, junto a Felipe III y Carlos II, un Austria Menor. Bajo su reinado comenzó la Decadencia Española. El imperio comenzó a desquebrajarse en todos los ámbitos, comenzando por Flandes. Portugal volvió a ser independiente (1640). Su valido fue el Conde-Duque de Olivares, Gaspar de Guzmán y Pimentel Ribera y Velasco de Tovar, cuyo nombre es hoy en día usado para asustar a los niños holandeses, vendría a ser el homónimo de nuestro hombre del saco.

Felipe VI de España.
Felipe V (1700-1746): Con él se produjo un cambio de casa real. Tras la Guerra de Sucesión Española (1700-1714), en la que pugnaban por el trono español Borbones y Habsburgo, Felipe V de Borbón se alzó con la victoria, siendo el primer Borbón que reinó España. Su reinado es el más largo de la historia de España, pese a que en 1724 abdicó en favor de su hijo (Luis I de España) pero, al morir éste antes de un año (el reinado más corto de España), volvió a ostentar la corona Felipe V.

Felipe VI (2014-...): También de la Casa Borbón. Ha sido nombrado hoy Rey de España. Poco más puedo decir de su reinado, pues acaba de comenzar.

Espero no arrepentirme pero no me resisto a hacer la tan de actualidad pregunta: ¿Monarquía o República?

lunes, 16 de junio de 2014

El himno más antiguo del mundo

Bandera de Holanda.
Desde 1555 hasta 1714, con la firma del Tratado de Utrecht, España estuvo presente en los Países Bajos. Y de esa época proviene el himno nacional más antiguo del mundo.

"El Guillermo" (Het Wilhelmus en neerlandés), que así se llama el himno holandés, fue compuesto entre mediados y finales del siglo XVI, en honor de Guillermo de Orange, líder de la revolución contra la ocupación española. Aunque desde entonces lo han entonado miles de holandeses, no es hasta 1932 cuando se declara himno oficial del país.

El Guillermo es bastante largo, así que expongo la estrofa principal, que además es la que me interesa:

Guillermo de Nassau
soy yo, de sangre holandesa
a mi patria fiel
permaneceré hasta que muera.
Un príncipe de Orange
soy, libre y valeroso
al Rey de España
siempre le he honrado.

Referencia a España en un himno del Siglo de Oro español que aún cantan los holandeses del Siglo XXI. Aunque viendo los últimos acontecimientos deportivos, diría que la selección de fútbol holandesa no honra al mismo rey que Guillermo de Orange...

Y no es la única referencia a España en himnos nacionales extranjeros pero eso ya, es otra historia...


sábado, 22 de diciembre de 2012

Felipe el Hermoso: Primer Habsburgo en España

Retrato de Felipe de Habsburgo.

Felipe de Habsburgo no era español, nació en Flandes en 1478. Era Duque de Borgoña y Archiduque de Austria, entre otros, pero su relación con España no llegó hasta 1496 cuando se casó con Juana de Castilla, (conocida como Juana la Loca), hija de los Reyes Católicos, quienes pactaron la boda con el padre de Felipe, Maximiliano I, emperador del Sacro Imperio.

Así pues, con su matrimonio con la infanta Juana, Felipe introdujo en España la dinastía Habsburgo, que reinó hasta el año 1700, cuando murió Carlos II, último Habsburgo que ostentó el trono español (aunque no sería el último si contamos al Archiduque Carlos, quién luchó por el trono contra el Borbón Felipe V, pero ya nos estaríamos metiendo en la Guerra de Sucesión, y eso lo dejamos para otro día).

El apelativo de “el Hermoso” se lo dio el rey francés Luis XII en 1501, quien recibió a la pareja en la ciudad francesa de Blois, durante el viaje que hicieron desde Flandes con destino a Castilla, donde serían reconocidos como legítimos herederos de la corona castellana (tras la muerte de los dos infantes castellanos que tenían preferencia sobre el trono). El monarca francés al ver a Felipe dijo: “He aquí un hermoso príncipe”.

Felipe de Habsburgo y Juana de Castilla.
Aunque si observamos los retratos de Felipe no nos parezca tan “hermoso”, este apodo le pudo ser otorgado debido a que era un galán como mucho éxito entre las damas y muy ágil en los deportes y la caza. Lo que si afirman textos de la época es que era un joven “bien proporcionado”.

A la muerte de Isabel I en 1504, el trono de Castilla caería a manos de su hija Juana pero en su testamento la reina católica había hecho constar que la corona la mantendría Fernando II de Aragón en el caso de que Juana "no quiera o no pueda entender en la gobernación", o sea, que no estuviera en sus cabales.

Por este hecho Felipe de Habsburgo y Fernando el Católico tendrían una seria disputa que pudo acabar en guerra, de no ser por la “retirada” del trono del rey aragonés. Convirtiéndose el noble flamenco en Felipe I de Castilla.

Su curiosa muerte ocurrió poco más de dos meses después de su coronación, en 1506, en Burgos, tras un partido de pelota. Sí, lo que hoy conocemos como pelota vasca. Al parecer, tras acabar el partido Felipe bebió agua fría que, al estar aún sudando, le provocó una fiebre que acabó con su vida, cuando contaba con 28 años de edad. Aunque otra teoría apunta a que la fiebre fue provocada por la peste.

Tras el fallecimiento de Felipe el Hermoso su hijo Carlos pasó a ser el rey de España. Carlos I de España y V de Alemania. 
Escudo de armas de Felipe el Hermoso
(tras su matrimonio con Juana).

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El final de las “Guerras Italianas”

Batalla de Gravelinas. Continuación de la cápsula “Se montó la de San Quintín”.

Batalla de Gravelinas.
Ya os hablé la semana pasada de la batalla de San Quintín, en la que los franceses salieron bien escaldados, pero se ve que para Enrique II de Francia no fue suficiente. Preparó un ejército de aproximadamente 14.000 soldados que puso al mando del Duque de Thermes.

Con este nuevo ejército invadió el Flandes español. Un ejército español les interceptó el 13 de julio de 1558 en la ciudad de Gravelinas (ciudad del noreste de Francia, hoy en día). Thermes pensó que la fuerza española era una pequeña avanzadilla puesto que era imposible que el grueso del ejército español se presentara con tanta rapidez, así que mandó atacar. Pero no era una avanzadilla, era el ejército que iba a plantarles cara, y lo comandaba el Conde de Egmont (primo del rey español). Los españoles eran superiores en número, por poco, unos 4.000 hombres más.

Tercios españoles en formación de combate.

Comienza la batalla con las cargas de las distintas caballerías hasta que la pólvora cobra protagonismo, los arcabuceros españoles disparan sin piedad, primero sobre la caballería francesa y después sobre la infantería. No tienen rival. Egmont, al frente de la caballería española, manda cargar mientras una flota anglo-hispana (el Duque de Guisa conquistó Calais a Inglaterra) les apoya desde la costa, descargando su artillería sobre la retaguardia francesa.

El resultado de la batalla fue un nuevo “San Quintín”, las tropas de Enrique II huyeron del Flandes español, dejando en el campo de batalla 12.500 hombres, incluido su comandante, Thermes, que fue apresado, y por el que Francia tuvo que pagar un rescate. Solo 1.500 franceses lograron escapar. Sus banderas y artillería fueron capturadas.

Grabado representativo de la Paz de Cateau-Cambrésis.
Las bajas españolas ascienden a 300, algo casi habitual en esa época, donde la infantería española, con los tercios a la cabeza, era temida en todo el mundo.

Con esta batalla Felipe II ponía fin a las “Guerras de Italia”, firmando en 1559 la Paz de Cateau-Cambrésis junto a Francia e Inglaterra.

Con motivo de la paz firmada, se celebraron distintos festejos. Uno de ellos era un duelo en el que participó el propio rey francés, enfrentándose a un capitán de su guardia. El soldado francés atravesó el ojo del rey con una lanza, herida que le causó la muerte.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Se montó la de San Quintín

Bonita frase pero… ¿sabes de donde procede?

Mapa de 1557. En amarillo los territorios españoles en Europa.
Para conocer su origen debemos retroceder hasta mediados del Siglo XVI, a San Quintín (en francés Saint-Quentin), ciudad situada en el noreste de Francia, cercana a lo que un día fueron los Países Bajos españoles. En esta ciudad se produjo una gran batalla entre Francia y España, en la que los franceses fueron, prácticamente, masacrados.

En 1556 las tropas de Enrique II, rey de Francia, atacaron Nápoles y el Milanesado, bajo soberanía española, en su ansia por hacerse con las pertenencias españolas en Italia. Algo que Francia intentaba (sin éxito) desde hacía décadas, y que he mencionado en más de una entrada en el blog (La batalla de Bicocca y La Liga de Cognac). Los franceses fueron despachados de Italia por el III Duque de Alba y su ejército.

Manuel Filiberto, Duque
de Saboya.
En cuanto la noticia de ofensiva francesa llegó a oídos del entonces rey de España, Felipe II, ordenó invadir Francia. Las fuerzas españolas, apoyadas por flamencos, alemanes, borgoñeses e ingleses (Felipe II solicitó apoyo militar a su segunda esposa, María Tudor o María I de Inglaterra) contaban con entre 40.000 y 60.000 hombres. Se adentraron en territorio francés y realizaron una maniobra de distracción, plan ideado por su comandante, Manuel de Filiberto, Duque de Saboya, que consistía en atacar las ciudades francesas de La Champaña y Guisa. El grueso del ejército francés se dirigió entonces a las ciudades asediadas por los españoles, creyendo que toda la fuerza hispana se concentraría allí.

El 2 de agosto de 1557, el ejército de Felipe II se dirigió entonces a San Quintín, que no contaba con hombres suficientes para aguantar la embestida española. Los refuerzos galos no tardaron en llegar, más de 35.000 hombres al mando de Anne de Montmorency.

El 10 de agosto Montmorency intentó tomar la ciudad, pero no ideó una buena estrategia, intentó acorralar al  ejército imperial sin éxito. Los arcabuceros españoles crearon el pánico entre el enemigo, no dejaban de disparar, con tanta dureza que los 5.000 mercenarios alemanes al servicio de Francia se rindieron. Los galos se vieron sobrepasados, eran inferiores en número y no estaban bien situados en el campo de batalla, caían como moscas y no lograban hacer nada para remediarlo. El propio Montmorency fue capturado por un soldado español, de nombre Sedano (no es la primera vez que hablo aquí de un soldado que captura a alguien “importante”).

Las bajas francesas ascendieron a 25.000, entre muertos, prisioneros y heridos; toda su artillería y 50 banderas fueron capturadas. Las bajas españolas no llegan a 300, casi cien veces menos.

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Para conmemorar la victoria Felipe II mandó construir el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, ya que el 10 de agosto, día de la batalla, es festividad de San Lorenzo.

Una curiosidad muy curiosa es que hoy día las ciudades de San Lorenzo de El Escorial (España) y Saint-Quentin (Francia) están hermanadas, no tienen guasa…

Continuará…

martes, 22 de noviembre de 2011

La batalla de Bicocca

Carlos I de España y V de Alemania.

Tras el nombramiento de Carlos I de España como emperador del Sacro Imperio Románico Germánico, Francisco I de Francia atacó los Países Bajos y Navarra, para ayudar a Enrique II de Navarra a recuperar su reino.

España no tardó en repeler el ataque francés. Carlos I de España y V de Alemania se alió con Inglaterra y los Estados Pontificios, estallando la Guerra italiana de 1521-1526, que los enfrentaría a Francia y Venecia.

El conflicto se trasladó a tierras italianas, donde se sucedió la famosa Batalla de Bicocca (en El Milanesado) el 27 de abril de 1522. En este enfrentamiento las tropas españolas defendían la posición italiana en clara minoría ante los atacantes franceses, apoyados por 15.000 piqueros suizos mercenarios. Los asalariados suizos movieron ficha primero (lo cierto es que presionaron a Francisco I para atacar inmediatamente o se marchaban del combate, puesto que aún no habían recibido sus pagas), cargaron contra las tropas españolas pero, antes de llegar a su posición, se encontraron con una pequeña cuesta que les impidió completar la carga. Fue entonces cuando los españoles, aprovechando su posición elevada ventajosa, masacraron a los suizos gracias a la efectividad del arcabuz. Los que conseguían llegar a la posición de las tropas imperiales eran rechazados por los lansquenetes (piqueros alemanes). Los suizos, tras haber perdido más de 3.000 hombres sin haber llegado prácticamente al enfrentamiento cuerpo a cuerpo, se retiraron de la refriega. Las tropas francesas tampoco lograron romper las líneas españolas. Desde entonces, en castellano, se llama “bicoca” a algo que se consigue fácilmente.

Arcabucero español.
La batalla de Bicocca supuso, podríamos decir, el inicio de un nuevo método de guerra, en el que la pólvora robaba protagonismo a la lanza.

El 24 de febrero de 1525 Francia, con el rey Francisco I al frente, en la Batalla de Pavía, se enfrentó de nuevo a las tropas germano-españolas. Francisco I de Francia no solo perdió la pugna sino que fue apresado por un soldado español.

Tras capturar al rey francés finalizó la Guerra de los Cuatro años (como también se conoce a la Guerra italiana de 1521-1526), aceptando un armisticio donde renunciaba a toda ambición territorial en Italia. Pero cuando fue liberado y regresó a territorio galo rechazó los términos del tratado firmado, comenzando la Guerra de la Liga de Cognac.

Continuará…

lunes, 14 de noviembre de 2011

Vigo Street (La batalla de Rande)

El 23 de octubre de 1702 se libró en la Ría de Vigo la Batalla de Rande (o batalla de Vigo), parte de la Guerra de sucesión española.

El 22 de septiembre galeones de carga españoles que portaban abundantes riquezas de tierras americanas, por valor de más de 50.000 millones de euros al cambio actual, arribaron al puerto de Vigo, escoltados por buques de guerra franceses.

Pintura que representa la Batalla de Rande (o batalla de Vigo)
Aún quedaban tesoros en el interior de los navíos españoles cuando una flota anglo-holandesa descubrió su situación. La ría no poseía defensas suficientes para repeler el ataque de tal flota, compuesta por más de 150 barcos. Las fortalezas de Rande y de Cordeiro iban a ser el único apoyo de los buques franceses para resistir el asalto. Se colocaron cadenas cruzando la ría para evitar el paso de la armada enemiga, pero los anglo-holandeses desembarcaron, y con 13.500 hombres se dispusieron a la toma de los fortines españoles, defendidos por aproximadamente 800 marineros (entre españoles y franceses). La superioridad numérica pronto decidió la victoria inglesa.

Una vez tomados los castillos de defensa gallegos, con cuya artillería apoyarían desde tierra su ataque, y retiradas las cadenas que impedían el paso de la gran armada atacante, nada pudo evitar su victoria. Remontaron la ría y atacaron la escolta francesa (20 barcos), que, además de encontrarse en inferioridad numérica, estaba mal dispuesta para el combate.

Antes de que la escuadra anglo-neerlandesa apresara las naves de carga, Manuel de Velasco y Tejada (Almirante al mando de los galeones españoles) ordenó el hundimiento de sus galeones para evitar que cayeran en manos enemigas. Solo una de las embarcaciones españolas llegó a ser capturada, pero se hundió a la altura de las Islas Cíes.

La victoria inglesa en esta batalla hizo que Londres tuviera una calle con su nombre: Vigo Street. Que aún hoy conserva tal nombre.

Cartel de la calle Vigo, en Londres.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Galeones “ahogados” en Galicia

Restos de un galeón hundido.
Foto: bajoelagua.com

Si habéis visto las noticias estos días estaréis al tanto de que un equipo de arqueólogos subacuáticos ha encontrado al menos seis galeones españoles del Siglo XVIII en la Ría de Vigo (Pontevedra).


Los navíos fueron hundidos durante la batalla de Rande, el 23 de octubre de 1702, en plena Guerra de Sucesión Española, donde ingleses y holandeses despojaron a la escuadra hispano-francesa de su cargamento de oro y plata, recién traído de América.

En las embarcaciones se han encontrado piezas de artillería, munición, anclas y numerosos efectos, no descartándose el hallazgo de piezas de mayor valor.

Ahora se estudia si esos restos de historia han de ser recuperados y presentados en un museo, o deben permanecer bajo el mar.


Tú qué opinas, ¿arrecife artificial o carne de museo?


Profundizaré en los detalles de la batalla cuando me ponga al día de ella y publicaré una cápsula.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Filmografía: El Capitán Alatriste

Más sobre los tercios pero es que es una de mis debilidades.

Aquí os presento una escena de la película "El Capitán Alatriste" donde representan la batalla de Rocroi.



Decidle al señor duque de Enghien que agradecemos sus palabras, pero esto es un tercio ESPAÑOL.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La Rendición de Breda

Cuando estudiaba Historia del Arte en el instituto una de las pinturas que más me llamó la atención fue de Velázquez, “La Rendición de Breda”.

En este cuadro del siglo XVII (1635) Velázquez refleja la escena de la rendición del General holandés Justino de Nassau, defensor de la ciudad de Breda, frente al genovés Ambrosio de Spínola, al mando de las tropas españolas.

Los defensores aguantaron heroicamente durante un año el asedio de los 40.000 soldados españoles que participaban en el sitio. Es por ello que, tras su rendición, los mandos españoles dieron orden de tratar a todos los combatientes holandeses con la caballerosidad y el honor que  merecían.

El cuadro "photoshopeado" con motivo de la final
del mundial de fútbol 2010 Holanda-España.
En el centro de la imagen, como protagonistas, se encuentran el general victorioso (derecha) recibiendo las llaves de la ciudad del general holandés (izquierda), que aparece intentando arrodillarse ante él, enderezándole Spínola para evitar su humillación.


La pintura es conocida popularmente como “Las lanzas” erróneamente, puesto que las armas que portan los soldados españoles (derecha del cuadro) no son lanzas, sino picas.

viernes, 29 de julio de 2011

El Yugo y las Flechas (II)

Como os prometí, aquí os muestro algunos escudos de ciudades españolas, y de países que han sido posesiones hispanas, que guardan en sus blasones la huella de haber sido españolas, portando el Yugo y las Flechas, emblemas de los Reyes Católicos.

Fotos: Wikipedia

Escudo de Puerto Rico donde se pueden observar el yugo y las flechas en la parte inferior, bajo las iniciales de los Reyes españoles Fernando e Ysabel. También pueden verse los escudos de la Corona de Castilla y León.







El escudo de la izquierda es de la ciudad malagueña de Ronda, el otro de la también malagueña Marbella, ambos con el yugo y las flechas.

Arriba el emblema de Málaga (parece que tenga obsesión por los boquerones jeje). En él también se encuentran el yugo y las flechas, reproducida cada figura hasta en 4 ocasiones. Además en él aparece el lema de Fernando II "TANTO MONTA".

Y por último la heráldica de Holanda, en ella aparecen las flechas (sujetadas por el león del centro) pero en lugar de 5, aparecen 7, desconozco que significa esto pero prometo investigarlo.

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