lunes, 9 de enero de 2012

La batalla de Wad-Ras y los leones del Congreso

Uno de los leones que preside la entrada al
Congreso de los Diputados.
La Primera Guerra de África (1859-1860) fue un conflicto bélico que enfrentó a España y al Sultanato de Marruecos, iniciado por los continuos ataques a Ceuta por parte de bandas rifeñas.

Una de las batallas decisivas en dicha campaña sucedió el 23 de marzo de 1860, cuando la fuerza española al mando de los generales Rafael Echagüe, Antonio Ros de Olano y Juan Prim se enfrentaron a tropas marroquíes en el valle de Wad-Ras (también llamado Vad-Ras o Gualdrás), que da nombre a la batalla.

Los batallones de Cazadores de Cataluña y Madrid atacaron y se hicieron con el puente sobre el río Bu-Seja, cuerpo a cuerpo, a la bayoneta. Un gran número de tropas marroquíes atacaron el puente en un primer intento de recuperarlo pero los cazadores españoles los rechazaron. Los Voluntarios Catalanes fueron enviados como refuerzo de los diezmados cazadores, que no podrían resistir otra acometida. 

Tras la batalla, un soldado catalán dijo a un periodista que le preguntó si habían sufrido muchas bajas: "Quedamos los suficientes para otra vez, señor. El día de la toma del campo perdimos un tercio de los efectivos; hoy ha caido el segundo tercio; antes de llegar a Tánger daremos otra batalla y moriremos el resto."

Acabado el combate, con victoria española, y antes de que las tropas pudieran iniciar su camino con destino a Tánger, apareció un emisario magrebí solicitando conversaciones de paz.

Batalla de Wad-Ras, cuadro de Mariano Fortuny.

Pero lo que me lleva a describir brevemente la batalla no es que España acabara alzándose con la victoria, (que también) sino que gracias a este triunfo el Congreso de los Diputados, en Madrid, tiene dos leones guardianes…

Me explico, España llevaba años detrás de adecentar la entrada del Congreso, ya que desde su inauguración en 1850 se habían colocado dos farolas muy criticadas por los parlamentarios. Las farolas fueron sustituidas en 1851 por dos leones de yeso (no pudieron usar un material más rudo debido a la delicada situación económica de España por entonces), diseñados por el escultor de moda Ponciano Ponzano, pero que se deterioraron en menos de un año. Para acallar las críticas de la prensa se sustituyeron por dos leones en piedra, realizados por José Bellver, aunque fue peor el remedio que la enfermedad ya que parecían de todo menos leones, además de ser de un tamaño demasiado pequeño.

Así que, tras la victoria española en Wad-Ras, los cañones capturados a las tropas magrebíes fueron fundidos (en 1865, en Sevilla) y utilizados por Ponciano para crear unos leones dignos del Congreso de los Diputados de España, que perduran a día de hoy.

12 comentarios:

  1. Y ojalá que no los quiten nunca. Es de lo que mas me gusta cuando paso por esa calle, los leones vigilantes con su zarpa sobre la bola del mundo.
    Saluditos.

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  2. Si es que durante siglos ha sido así, el mundo bajo nuestras garras.

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  3. Los pobres de Daoiz y Velarde, que tantos mamones han visto entrar en el Congreso y tantos chorizos han visto salir de él. Quizás algún día cobren vida y, asumiendo el valor derrochado en Wad-Ras, den buena cuenta de aquellos que, erigiéndose en nuestros representantes envilecen el parlamentarismo español.

    Un saludazo.

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  4. ¿Daoiz y Velarde son los nombres de los leones? Si es así no lo sabía, porque había visto otros nombres distintos por ahí.

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    1. Tambien recien el nombre de Benavides y Malospelos, éstos dados por el pueblo madrileño. Cómo apunta Wittmann estuvieron rodeados de polémica desde el primer instante. Al final ahí están, en la Carrera de San Jerónimo, con el perdido impetú bélico de haber sido forjados con bronce de cañón francés.

      Un bronce, dicho sea de paso, peor que el de los Cañones españoles que equipaban la armada en lso siglos XVI-XVIII y que eran fundidos en la fábrica de la Cavada (Asturias).

      Un saludazo.

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    2. Esos eran los nombres que había visto yo, pero de lo de Daoiz y Velarde no sabía nada. Gracias por la aclaración.

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  5. Buenas Viriato.

    Sin duda, además de la victoria en sí y la anécdota de los leones, lo que llama la atención era el clima de declive de nuestro país en aquel entonces, circunstancia que no parece cohonestarse con el declive que experimentaba España, pero que no parecía poderse separar de la palabra victoria. Por cierto, creo recodar que los leones de piedra de Bellver están en algún jardín de la ciudad de Valencia. Los Leones, por lo que sé, recibieron los nombres que CS Peinado apunta en homenaje a los héroes del 2 de mayo de 1808 y hubo gran polémica para su fundición ya que en España se carecía de medios aunque Isabel II, de modo inteligente, fue reacia a que ello se llevara a cabo en Francia, fundiéndose el bronce finalmente en Sevilla. Además, el hecho de que se hubiesen fundido en bronce, material que simboliza la guerra, levantó suspicacias entre muchos políticos de aquel entonces. Políticos que, al igual que muchos de los actuales, se centran demasiado en simbolismos en vez de en los verdaderos problemas del país, que es para lo que se les otorga su condición.

    Un saludo

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    1. Estoy de acuerdo contigo con lo del bronce de los leones, a veces se le da demasiada importancia a algunos detalles.

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  6. Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

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    1. Muchas gracias, feliz año para ti también. Bienvenido a esta bitácora.

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  7. Estupenda cápsula la que nos has ofrecido. Las declaraciones del soldado destilan un espíritu de "tercios" y "legión".
    Enhorabuena, Viriato.

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  8. "Tercios" y "legión", que bonitas palabras.

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