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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Minicápsulas: El rey borracho abstemio

No tardaron en ponerle mote a José I Bonaparte, ese rey extranjero e invasor al que los más patrióticos intentaban desprestigiar de cualquier forma. Por ello le acusaron de borracho y lo "bautizaron" como Pepe Botella, aunque parece ser que no era ni muy aficionado a la bebida ni a la comida en abundancia.

El origen puede venir de una partida de vino que mandó incautar durante su estancia en una finca de Calahorra (La Rioja), tras haber perdido la partida de vino destinada a su comitiva. O incluso de su reducción sobre los impuestos de bebidas espirituosas.




Fuente: ArteHistoria.

martes, 15 de septiembre de 2015

Minicápsulas: El condominio más pequeño del mundo

La isla de Los Faisanes, situada en el río Bidasoa, entre Irún (España) y Hendaya (Francia), de una superficie de aproximadamente dos mil metros cuadrados es el condominio más pequeño del mundo.

Desde el Tratado de Bayona de 1856 su soberanía la comparten ambos países, ejerciéndola España de Febrero a Julio, y Francia el resto del año.

La isla ha sido utilizada como terreno "neutral" en diversos actos entre España y Francia, como la firma del Tratado de los Pirineos de 1659, que ponía fin a la Guerra de los Treinta Años; o el acuerdo de matrimonio entre Luis XIV de Francia y la infanta de España María Cristina de Austria.



Fuente: El Mundo.

jueves, 30 de julio de 2015

Atentados contra Alfonso XIII

Alfonso XIII, rey de España desde su nacimiento, pero hasta que fue declarado mayor de edad, con dieciséis años, no juró la constitución, por lo que la regencia la ejerció su madre María Cristina de 1885 a 1902.

En 1905 acudió en visita oficial a París, donde sufrió un atentado el 31 de mayo cuando se encontraba junto al presidente francés, Emile Loubet. La bomba pasó por encima del carruaje del monarca español y ambos salieron ilesos. Aunque hubo sospechosos detenidos, el autor del ataque, el anarquista Mateo Morral, logró huir del país.

"En el momento de producirse la explosión, el Rey gritó: "Viva Francia"." ABC, 2 de junio de 1905.

Fotografía realizada instantes después del atentado de 1906.
Esta imagen dio la vuelta al mundo, publicada en miles de
periódicos.
En 1906 Morral lo vuelve a intentar. El 31 de mayo, nuevamente, Mateo alquila una habitación en una pensión situada en la calle Mayor de Madrid, sin ni siquiera utilizar un seudónimo. Ese día Alfonso XIII se casaba con Victoria Eugenia de Battenberg, princesa británica. Al salir de la iglesia, los recién casados realizaron un itinerario en carroza por las calles madrileñas camino al Palacio Real. Y en este recorrido estaba incluido la calle Mayor, donde Mateo Morral les esperaba en el balcón de su habitación. Al pasar frente a la pensión, el anarquista arrojó en dirección al carruaje real un ramo de rosas pálidas que camuflaba una bomba. Por suerte para los reyes el artefacto golpeó los cables del tranvía y se desvió. Para desgracia del público que asistía al paso de la comitiva, la explosión cayó de lleno sobre ellos, causando 23 muertos y en torno al centenar de heridos. De nuevo el rey salió ileso.

La bomba era del tipo Orsini, que consiste en un objeto esférico rodeado por resaltes que activan el explosivo. (En la fachada de la Sagrada Familia de Barcelona existe una escultura llamada "La tentación del hombre" en la que se representa a un demonio entregando una bomba de Orsini a un obrero anarquista.)


"La tentación del hombre".
Sagrada Familia
Por segunda vez, Mateo Morral, aprovechando la confusión del momento, logró escapar del lugar. Pero el dos de junio, cuando se disponía a tomar un tren con dirección a Barcelona levantó sospechas en un viajero que avisó al guarda de la estación, quién decidió llevarlo a la Guardia Civil. Por el camino, la versión oficial cuenta que el anarquista mató al guarda con una pistola que llevaba oculta y, posteriormente, se suicidó de un tiro en el pecho. Pero estudios posteriores han descartado el posible suicidio debido al lugar en el que Morral tenía la herida de bala.


Queda claro que Morral no dejaría de ser el instrumento usado por un complot, tal vez, mayor, pues también se habla de un hombre que ofreció diez mil pesetas a una mujer por entregar un ramo de flores a sus majestades. Además hubo condenados por colaborar en la huida de Morral (el periodista José Nakens, Isidro Ibarra y bernardo Mata), aunque otros fueron exculpados, como Francisco Ferrer, más bien por temor a represalias del sector anarquista. De igual manera, los condenados fueron absueltos un año después.

De cualquier manera, aun no habiendo acabado con la vida del rey, los autores de los atentados consiguieron atraer la atención con lo que se conoce como "propaganda por el hecho".

Alfonso XII, padre de Alfonso XIII, también sufrió dos atentados (1878 y 1879), también realizados por anarquistas que buscaban la "propaganda por el hecho", saliendo ileso de ambos.

Fuentes principales: Wikipedia, ABC y ABC.

domingo, 1 de marzo de 2015

La misa española en Inglaterra (Batalla de Cornualles)

Los ingleses se jactan de que nadie les ha derrotado en las islas británicas desde hace mil años. Craso error, y para muestra un botón.

Juan del Águila y Arellano
(Museo de Versalles).
Enrique III de Navarra, de religión protestante, llegó al trono francés. Cosa que irritó sobremanera al Papado, quien, junto con España, decidieron guerrear al hereje. Inglaterra entró en la pelea del bando francés, mandando tropas al país galo.

Juan del Águila (Maestre de Campo de los Tercios) encomendó a Carlos de Amézquita una expedición de castigo a Inglaterra. Con cuatro galeras y cuatrocientos hombres, el vasco Amézquita desembarcó en la Bahía de Mount (Cornualles) el 2 de agosto de 1595.

Los españoles tomaron varias ciudades y fortificaciones sin que los soldados ingleses que guarnecían la zona (se cuenta que hasta tres veces superiores en número a las tropas españolas) se decidieran a entablar batalla.

Antes de levar anclas, los españoles decidieron realizar una misa en suelo inglés, y eso que Isabel I de Inglaterra castigaba como delito de traición el que sus ciudadanos asistieran a una misa católica. Además, prometieron erigir un monasterio cuando los herejes ingleses fueran vencidos.

Una vez en el mar, una flota de 40 barcos mercantes y seis de guerra, comandada por Francis Drake, intentó dar caza a las galeras españolas. El navío inglés que logró darles alcance fue hundido. Existen distintas versiones de esta batalla, que sitúan las perdidas inglesas en hasta cuatro naves hundidas. En estos enfrentamientos sufrieron veinte bajas, las únicas de la expedición.

Sirva este ejemplo para demostrar esa falacia de que nadie ha conseguido ganar una batalla en las islas británicas. Los españoles vencieron y deambularon a sus anchas, embarcando y avanzando por la costa inglesa.

domingo, 8 de junio de 2014

El español que salvó a Europa de los nazis

Este artículo debería de haber llegado a tiempo para publicarlo el día 6, 70 aniversario del Día D, del mayor desembarco de tropas de la historia y que significó el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero debido a problemas técnicos me he retrasado dos días en publicarlo. Aún así coincide con un importante día para el mundo militar pues es el Día de las Fuerzas Armadas españolas (último acto militar que será presidido por el Rey Juan Carlos I).

Quiero hablaros de Joan Puyol, un español considerado por muchos el salvador de Europa. Su papel fue clave para el triunfo de la Operación Overlord, la Batalla de Normandía.

Joan Puyol (Garbo) cuando
trabajaba para el MI5.
Joan nació en Barcelona en 1912. Durante los primeros meses de la Guerra Civil vivió los horrores del anarquismo y el comunismo, hecho que le hizo pasarse al bando franquista. Pero también vivió las atrocidades de la guerra provocadas por fascistas, por lo que acabó por desentenderse.

En 1940, viendo los matices que tomaba la Europa ocupada por el Tercer Reich, Joan intenta aportar su grano de arena para parar los pies a los alemanes. Su mujer, Araceli González, acudió a la embajada británica para ofrecer los servicios de su marido al MI5, servicio de inteligencia británico. Pero allí debieron decirle algo del tipo "¿de qué vas?", y de vuelta a casa. Tras este intento, Joan acudió a proponer los mismos servicios a la embajada alemana. El Abwehr (servicio de inteligencia de la Alemania Nazi) le aceptó como espía, con el nombre en clave Arabel.

Joan, desde Lisboa pero mandando información como si estuviera en Londres, estableció una falsa red de espías y comenzó a ganarse la confianza alemana. Envió cartas secretas de diferente caligrafía, creó sus confidentes inventados con todo detalle. Fue entonces, siendo "Arabel" ya oficialmente espía nazi, que fue aceptado por el MI5 para trabajar como doble agente, con el nombre en clave con el que ha pasado a la historia: Garbo.

Los británicos proporcionaban a Garbo la información que les convenían que conocieran los alemanes, que llegaron a condecorar con la Cruz de Hierro a Joan. Fue a raíz de la Operación Torch, en la que los aliados planeaban el desembarco de tropas en Túnez. Garbo pasó una información muy exacta del lugar y magnitud del desembarco, pero la carta llegó tarde a manos del Reich, debido a problemas de retraso en el servicio postal, a propósito por supuesto.
Bandera de la Alemania Nazi.

Pero la operación más importante en la que participó el español fue la Operación Fortaleza (Fortitude en inglés). Una maniobra de engaño en la que se pretendía hacer creer a los nazis que los aliados desembarcarían en el estrecho de Calais, la zona más cercana a la costa británica, 250 kilómetros al este de Normandía, zona real de desembarco.

Así que el 6 de junio de 1944, los aliados (Estadounidenses, Canadienses y Británicos) desembarcan en las playas de Normandía con los nombres clave: Utah, Gold, Omaha, Juno y Sword.

Tras el inicio del desembarco, el Zorro del Desierto, Erwin Rommel, ordena a unidades desplazadas en Calais que acudan en refuerzo de las playas de Normandía donde estaba sucediendo el desembarco. Es entonces cuando Garbo informa a los alemanes que el ataque es solo una distracción del principal desembarco de Calais, que sería mandado por el propio Patton, general estadounidense que, se podría decir, causaba pavor en sus enemigos.

Hitler en persona creyó la crucial información aportada por su espía Arabel y anuló la orden de refuerzo en Normandía.

Al finalizar la guerra, los nazis amenazaron de muerte a Joan Puyol por engañarles, pero Garbo les volvió a engañar: "No os engañé, os alerté horas antes del desembarco, pero no supisteis defenderos en Normandía y ellos consolidaron la cabeza de puente normanda y desistieron de desembarcar por Calais".

Joan Puyol es, me atrevería a decir, la única persona condecorada por el III Reich (la Cruz de Hierro que ya mencioné) y por el Reino unido, la Orden del Imperio Británico.

Después de la guerra, Joan viajó a Angola, huyendo de posibles represalias de supervivientes nazis. Allí finge su muerte y pasaría los últimos cuarenta años de su vida en Venezuela.

Y fue así como Joan Puyol, un español asqueado del comunismo y el fascismo, admirador de la democracia británica, jugó un papel clave en la historia. ¿Dónde están el reconocimiento a su persona?

"El espía que volvió de la muerte" Recorte de una
publicación británica donde se desvela el
crucial papel de este español en la 2ªGM.

Y por aportar más datos "hispanos" en relación al Día D:

Fuentes principales: Wikipedia, El Confidencial.

martes, 13 de mayo de 2014

El Zar de Andorra

Andorra es un país ligado a Francia y España durante toda su historia. Tiene dos jefes de Estado, los co-príncipes del Principado, que son: El presidente de la República Francesa y el obispo de Seo de Urgel. Hoy día François Hollande y Joan-Enric Vives, respectivamente. Esta forma de gobierno se llama coprincipado parlamentario. Es un poco lioso de explicar, pero tampoco viene demasiado a cuento.

Boris I de Andorra.
La cuestión es que en 1934, cuando Andorra tenía aproximadamente cuatro mil habitantes (en la actualidad son cerca de ochenta mil), el principado se convirtió en una monarquía, durante un tiempo bastante efímero pero así fue, y permitida por Francia.

Boris de Skossyreff era un ciudadano ruso, nacido en Lituania en 1896, territorio ruso por entonces, tuvo que huir de su país tras la Revolución Bolquevique de 1917. Trabajó como espía para los ingleses durante unos años. Tras esto residió en Holanda y allí se otorgó él mismo el título nobiliario de Barón de Orange.

Los amoríos le trajeron a Andorra donde llegaría a la cumbre de su "carrera nobiliaria". En 1933 consigue la nacionalidad andorrana y comienza a meterse en los asuntos del gobierno, hecho que provoca que las autoridades francesas le expulsen del territorio, exiliándose en la Seo de Urgel. Desde aquí continúa su campaña en la que, proclamándose lugarteniente del rey de Francia y Rey de Andorra, concedió entrevistas a medios internacionales, entre ellos The Times.

Desde el exilio también redactó una constitución andorrana, con numerosos y modernos cambios. Imprimió diez mil ejemplares que fueron repartidos a distintas personalidades españolas y francesas.
Bandera de Andorra durante el
reinado de Boris I.

Boris aseguraba que lograría la inversión de grandes empresas en el principado, que construiría ferrocarril y carreteras. El 7 de julio de 1934 el Consejo General de Andorra (organismo compuesto entonces por 24 miembros elegidos por las siete parroquias en las que se divide el principado), embaucado y engañado por las promesas del ruso y exiliado Boris de convertir Andorra en un moderno y próspero país al igual que Mónaco, decide nombrar a Boris rey de Andorra. 

Mientras el Consejo de Ministros español se reunió para tratar el asunto del nuevo rey en Europa, Francia reconocía la monarquía de Boris I de Andorra.

El 17 de julio se nombró oficialmente a Boris como rey y se publicó la Constitución de Andorra, con importantes cambios como la libertad de religión o política. Cambios que contrastan con su deseo de ser rey, con su inseparable cetro con empuñadura de plata.

El único consejero que votó en contra de nombrar rey a Boris acudió en ayuda del co-príncipe el obispo de Seo de Urgel, que desaprobó, al parecer con duras palabras, esa monarquía. Unas palabras que debieron ofender sobremanera a Boris, que decidió declararle la guerra al obispo.

El 20 de julio acabó la aventura de este ruso rey de Andorra. Dos parejas de la Guardia Civil y un sargento se presentaron en Andorra la Vieja y detuvieron a Boris, que fue trasladado a Barcelona, donde se le juzgó por la ley de vagos y maleantes. Ingresaría en prisión en la cárcel Modelo de Madrid.

El 25 de julio el diario ABC se hacía eco de la noticia de la llegada a Madrid y recibimiento por el juez del "Príncipe de Andorra":

"Al pedirle los datos referentes a su profesión [...] el detenido respondió que éste era el de aspirante al trono del Valle de Andorra"

miércoles, 30 de abril de 2014

¿Dónde nació Colón?

Existen dos teorías mayoritarias sobre el origen de este gran navegante que pasó a la historia por descubrir el Nuevo Mundo, que no recibiría su nombre por cierto.

Monumento a Colón en Manhattan.
Una de esas teorías afirma que nació en Génova. La segunda apunta a su origen catalán, apoyándose, entre otras pistas, en los giros lingüísticos, propios del catalán, que aparecen en sus escritos en castellano, como así lo afirma el historiador peruano Luis Ulloa.

Hernando Colón, hijo del descubridor, se encargó de que el misterio sobre el origen de su padre permaneciera como tal, afirmando, en el libro "Historia del Almirante Don Cristóbal Colón", que su padre quería mantener oculto su origen:

"algunos, que en cierta manera piensan oscurecer su fama, dicen que fue de Nervi; otros, que de Cugureo, y otros de Buyasco, que todos son lugares pequeños, cerca de la ciudad de Génova [...] y otros, que quieren engrandecerle más, dicen que era de Savona, y otros que genovés; y aún, los que más le suben a la cumbre, le hacen de Plasencia,[...]"

La Plasencia que menciona no es otra que la ciudad extremeña de la provincia de Cáceres, otra de las localidades que afirman ser la cuna de Colón.

De la hipótesis aragonesa surgen ramificaciones que ubican a Cristobal Colón en distintas poblaciones baleares entre Ibiza y Mallorca. Una de ellas Dalt Vila, donde residía una familia de nombre "Colom".

Decenas de historiadores aportan pruebas de que Colón es de lugares tan distintos como Sevilla, Guadalajara, Galicia o Portugal (hay historiadores que apuntan que los giros lingüísticos de sus escritos en castellano provienen del gallego o el portugués, y no del catalán). Pero también encontramos la ciudad natal del almirante en Inglatera, Córcega, Noruega, Grecia, Suiza (existe aún una familia "Colomb" en Ginebra) o Croacia. Así que, periódicamente, aparecen noticias o estudios que confirman o cambian la nacionalidad de Cristóbal Colón, incluso una investigación policial que demuestra su origen catalán.

Hace mucho tiempo me hice con una biografía de Colón (que no tengo a mano ahora mismo, desgraciadamente) en la que decía algo así como que él mismo se nominó como extranjero en Aragón, pero que la explicación puede llevarnos al posible origen judío del almirante, pero sefardí (judío español). Esta tesis también es apoyada por diversos historiadores, algunos ubican al Colón judío en Extremadura.

Y ahora que ya te has leído este artículo, te aviso que aquí no vas a encontrar la respuesta a la pregunta que lo encabeza, porque como ya te digo: no se sabe con certeza. Parece que es uno de esos misterios que seguirán permaneciendo como tal, y más aún si los historiadores no se ponen de acuerdo.

Pero, ¿qué más da? o eso pienso yo, que no me decido entre pensar si Colón sería del Barça o del Génova FC. Si mañana Colón se levanta de su tumba (otro asunto que da para escribir bastante) y nos dice que nació en Lisboa, ¿se retiraría su estatua de la Plaza del Portal de la Paz de Barcelona? Pues espero que no.

jueves, 22 de noviembre de 2012

La batalla de Ceriñola


La batalla de Ceriñola fue un importante choque entre españoles y franceses durante las llamadas “Guerras Italianas”, concretamente durante la “Segunda Guerra de Nápoles”.

Representación de la batalla de Ceriñola (1503).
Los franceses, mandados por Luis de Armagnac (Duque de Nemours), poseían una fuerza con proporciones bastante habituales en ellos: mucha caballería pesada, mercenarios (piqueros suizos) y bien de artillería.

Los españoles tenían bastante menos caballería y centraban su fuerza en la infantería. Al mando de todos ellos estaba Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, quien, consciente de su inferioridad en fuerzas, se apresuró en llegar con suficiente antelación a Cerignola (Nápoles). Para alcanzar raudo la ciudad ordenó que cada jinete portase a un soldado junto a él en su caballo. El propio Gran Capitán subió a un infante a su caballo, acallando de esta forma las críticas a tan extravagante orden.

El Gran Capitán.
De esta forma el ejército español llegó a Ceriñola con tiempo suficiente para preparar el terreno (ocupar la posición más alta y construcción de trincheras, fosos, empalizadas, etc) e idear una estrategia que repeliera el ataque francés

La táctica del Gran Capitán para acabar con la caballería pesada francesa fue la siguiente, que narro según acaeció aquel día, 28 de abril de 1503:

En primer lugar la caballería española cargó y se batió en retirada en poco tiempo, atrayendo a la caballería pesada francesa hasta la vanguardia, donde se dio de bruces con arcabuceros atrincherados y que comenzaron a disparar a discreción (en esta carga perdió la vida Luis de Armagnac, a cuyo cadáver el Gran Capitán ordenó rendir honores). Los jinetes franceses trataron de rodear las trincheras pero seguían recibiendo impactos españoles no solo de los arcabuces, también de la artillería que ahora les tenía a su alcance. La caballería francesa fue diezmada rápidamente y junto a ellos murió su comandante, el Duque de Nemours que recibió tres disparos. Por primera vez en la historia un grupo de infantería con arcabuces derrotó a la caballería en campo abierto, un hecho que supuso que la infantería fuese la principal fuerza de todo ejército europeo hasta principios del Siglo XX (durante cuatro siglos).

Durante la refriega, la artillería española sufrió un fuerte varapalo pues toda la pólvora explotó de forma accidental. Para que este hecho no debilitara el ánimo de sus soldados el Gran Capitán gritó "¡Ánimo!, ¡Estas son las luminarias de la victoria!, ¡En campo fortificado no necesitamos cañones!".

Figura de un arcabucero
español del Siglo XVI.
La infantería francesa atacó, mientras los arcabuceros españoles les masacraban, hasta que estuvieron demasiado cerca y Fernández de Córdoba mandó a primera línea a los lanquenetes (piqueros) alemanes, debilitando más aún a los franceses.

Para finalizar la batalla el Gran Capitán dio orden a todas sus tropas de cargar y rodear al restante del ejército galo.

Desde la primera carga de caballería hasta la rendición del restante de tropas francesas transcurrió menos de una hora. 

En una hora un enfrentamiento que se planteaba difícil para el Gran Capitán derivó en una victoria española que podríamos decir que fue una “Bicoca”, con menos de cien bajas españolas. 

Por orden de Fernández de Córdoba se hizo recuento de cadáveres franceses, que ascendía a 3.664, aunque Tristán de Acuña, quien los contó, afirmó que habría que añadir más de cien muertos más, puesto que fueron enterrados antes de ser incluidos en la suma. Además, los galos perdieron la artillería y la mayor parte de sus banderas.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Tortilla francesa y tortilla española


La tortilla de patatas, ese rico plato tan español que ha recibido nuestro gentilicio tiene, como todo en esta vida, su origen y su historia. 

Tortilla de patatas "española".
El primer escrito en el que se tiene constancia de la existencia de la tortilla de patatas se remonta a 1817. En el documento "memorial de ratonera" dirigido a las Cortes de Navarra se hace referencia, entre otros asuntos, a este plato: 

"...dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis, porque nuestras mujeres la saben hacer grande y gorda con pocos huevos mezclando patatas, atapurres de pan u otra cosa..."

Una fecha, en mi opinión, un poco tardía para el origen de esta receta tan sencilla de “inventar”, teniendo en cuenta que la patata llevaba más de tres siglos en la península para entonces.

Hay quien especifica más sobre sus orígenes y atribuye la receta al general carlista Tomás de Zumalacárregui, quien inventaría la tortilla de patatas por ser un plato sencillo y consistente para los soldados. También se dice que la idea original no es del general, sino de una mujer navarra que prepararía un revuelto con los únicos ingredientes que tenía: huevos, cebolla y patatas. Si nos decantamos por alguna de estas teorías nos iríamos a la Primera Guerra Carlista, entre 1833 y 1840.

Sin embargo, hay investigaciones al respecto que defienden que la tortilla española apareció en Villanueva de la Serena (Badajoz) unos años antes, en 1798.

Esta última teoría me encaja más, o mejor dicho, encaja mejor con lo que voy a escribir a continuación.

Tortilla sin patatas "francesa".
La tortilla francesa

En una de las muchas fuentes que he consultado (en realidad la primera y que me dio la idea para esta “cápsula”) dice que durante la Guerra de Independencia Española la tortilla de patatas ya era una receta popular.

El asedio de Cádiz por parte de tropas francesas provocó que en la ciudad comenzase a escasear las patatas, por lo que se siguió haciendo la tortilla pero sin patatas. Aunque esta receta si era conocida desde siglos atrás, se le comenzó a llamar “tortilla francesa”.

Y es que en época de penuria se agudiza el ingenio. Y para ejemplo lo que se dio durante la Guerra Civil Española que, a falta de patatas, utilizaban mondas de naranja; o en la post guerra, que, a falta de huevos, utilizaban una mezcla de leche (o agua) y harina.

Y no puedo evitar hacer la pregunta... ¿y a tí, te gusta la tortilla con o sin cebolla?

lunes, 25 de junio de 2012

Agustina de Aragón: La Artillera


Retrato de Agustina de Aragón

Agustina Raimunda María Zaragoza y Domènech era una barcelonesa nacida en 1786 que se convirtió, sin intención ninguna (a diferencia de La Monja Alférez), en soldado. Siendo además uno de los símbolos de la resistencia frente al invasor francés durante la Guerra de la Independencia.

Agustina se casó con un soldado cuyas obligaciones militares llevaron a ambos a la ciudad de Zaragoza.

En 1808 la ciudad maña se encontraba bajo un fuerte asedio. El 2 de julio los invasores concentraron sus fuerzas en la entrada de El Portillo donde, finalmente, eliminaron toda resistencia española y se disponían a atravesarla. Pero la casualidad quiso que Agustina estuviese cerca, no estaba luchando, no era soldado, tan solo llevaba la comida para su marido que sí combatía. Y al percatarse de la situación, debió echar una mirada a su alrededor, intentando dar con una solución, algo que pudiera echar el freno o, al menos, retrasar la entrada de los galos a la ciudad. Finalmente tomó una mecha que aguantaba un artillero casi muerto e hizo disparar un cañón contra los asaltantes, una acción que permitió ganar tiempo a los defensores y reforzar la entrada.

Representación de la acción de La Artillera en El Portillo.
Desde ese momento Agustina de Aragón se convirtió en “La Artillera”. Además fue admitida en el cuerpo de artilleros, donde alcanzaría con el tiempo el rango de Subteniente.

La Artillera siguió participando en la defensa de la ciudad hasta que la acabaron tomando los franceses en 1809 y fue hecha prisionera, aunque fue liberada más tarde. También combatió en otros puntos de la geografía española como Teruel, Vitoria y Tortosa (Tarragona) donde fue capturada una vez más, aunque logró escapar.

En 1814 el rey Fernando VII, conocedor de la "leyenda de La Artillera", quiso conocerla en persona y, tras saber de su mala situación económica le otorgó una pensión de cien reales al mes.

Estuvo casada hasta en tres ocasiones, según fue enviudando, puesto que todos sus maridos eran militares. Murió en Ceuta en 1857, después de una vida entregada a la patria.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Un duelo con dos perdedores


Estatua de Carlos I de Nápoles
 y Sicilia (Carlos de Anjou).

La historia de tan inverosímil duelo nos lleva al año 1282, cuando los sicilianos se rebelaron contra el hasta entonces su rey, el francés Carlos de Anjou, y ofrecieron la Corona de Sicilia (que comprendía no solo la isla de Sicilia, sino también Nápoles) al monarca aragonés Pedro III.

Arrancó entonces una guerra entre ambos soberanos. Una guerra que nos ha dejado una de esas curiosas historias que gusta comentar. Ambos reyes deseaban acabar lo antes posible con esa guerra así que acordaron que el soberano de Sicilia sería quien saliera vencedor de un duelo. Así de primeras fueron muy valientes, pero debieron pensárselo mejor, porque durante las negociaciones para acordar los detalles de la lucha sustituyeron el combate entre reyes por una batalla entre doscientos caballeros, cien por cada facción. Así pues, los caballeros que salieran vencedores darían el reino siciliano a su señor, Carlos de Anjou, o Pedro de Aragón.

Retrato de Pedro III de Aragón.
El día fijado para el lance fue el 1 de junio de 1283 en Burdeos, territorio inglés por entonces. Pero como no se había fijado una hora, cada rey acudió en momentos distintos del día, Pedro de Aragón por la mañana, y Carlos de Anjou por la tarde, sin coincidir, por lo que ambos se consideraron vencedores y acusaron al contrario de cobarde por no presentarse al encuentro.

Como era de esperar, este, en principio, tan determinante duelo no decidió nada ni cambió el curso de la guerra.

Finalmente la guerra acabó mucho más tarde, en 1302, con la firma de la Paz de Caltabellota, en la que se hacía constar la división del reino en dos: Sicilia, que pasaría a manos aragonesas, aunque como reino independiente, y Nápoles, cuya soberanía volvería a la casa Anjou.

martes, 10 de abril de 2012

Batalla de Roncesvalles: Primera derrota de Carlomagno

Imperio Carolingio.
Carlomagno, Rey de los francos, construyó un gran imperio que abarcaba varios países de Europa occidental, incluida la Marca Hispánica, un conjunto de condados, dependientes del Imperio Carolingio, ubicado en los Pirineos y que servía de frontera defensiva entre el territorio franco y el de la España musulmana.

En el año 777 Carlomagno forma una alianza militar con algunos líderes árabes para derrocar al emir de Córdoba, Abderramán I. Por este motivo el rey franco acudió a Zaragoza con un gran ejército, pero lo que me interesa reseñar en esta entrada no es la batalla entre francos y moros, sino la que sucedió a la vuelta de este gran ejército carolingio a territorio francés.

En agosto de 778 el ejército franco fue emboscado y recibió un duro golpe, duro y hasta entonces único. Nunca antes había ocurrido, hablamos pues de la primera derrota militar de Carlomagno.

Representación de la Batalla de Roncesvalles (Navarra).

No se conoce exactamente el lugar de la batalla, probablemente fue en Valcarlos (Navarra) próximo al desfiladero de Roncesvalles (Navarra). Tampoco se sabe a ciencia cierta la identidad de los atacantes: vascones (habitantes de Navarra y parte de Aragón, La Rioja y Guipúzcoa), árabes o ambos, aunque en la mayoría de las fuentes atribuyen el ataque a tribus vasconas.

Retrato de Carlomagno.
Sea quien fuere, se abalanzaron sobre la retaguardia del ejército franco, formada por 20.000 hombres al mando de Roldán, sobrino de Carlomagno. Aprovechando la estrechez del paso atacaron con dardos, piedras y un armamento bastante inferior al franco. Los francos fueron aniquilados, incluido su comandante Roldán. Sus armas y armaduras pesadas no les muy útiles contra unos ligeros guerreros salidos de la nada y que actuaban con rapidez y desde una posición más elevada.

Estos vascones, tras alzarse con la victoria en la batalla se hicieron con un suculento botín y desaparecieron rápidamente del lugar. Esta derrota supuso un duro golpe para el Imperio de Carlomagno, siendo uno de los episodios más recordados durante la Edad Media, y que inspiró en el siglo XII el poema más importante de la épica medieval francesa, el Cantar de Roldán.

Vascones o musulmanes, pero otro gran episodio histórico acaecido en suelo español...

Corregidme si me equivoco.

martes, 3 de abril de 2012

¿Sabías qué...

Torre Eiffel (París).

...la torre Eiffel estuvo a punto de construirse en España? 

Y es que el ingeniero que la diseñó, Gustave Eiffel, presentó el proyecto al Ayuntamiento de Barcelona con motivo de la Exposición Universal que se desarrollaría en 1888 en la Ciudad Condal.


La construcción de este gigante de hierro fue rechazada por ser algo tan grande y estrafalario. En su lugar se erigió en Barcelona el Arco del Triunfo.

Y es tras este rechazo cuando Gustave Eiffel propuso de nuevo la construcción de la torre, esta vez a París, ciudad elegida para celebrar la Exposición Universal de 1889.


Arco del Triunfo (Barcelona).

lunes, 19 de marzo de 2012

¡Viva La Pepa!

Portada original de la constitución.
Hace exactamente 200 años fue promulgada por las Cortes Generales la primera constitución de la historia de España, que es conocida popularmente como “La Pepa” ya que fue publicada un 19 de marzo de 1812, día de San José. Sucedió en Cádiz, durante la Guerra de la Independencia, una ciudad entonces superpoblada, refugio de miles de españoles que huían del invasor.

Las fuerzas napoleónicas asediaban la ciudad, pero aun bajo el bombardeo francés, el texto salió adelante.

Para su redacción se tomaron como base las constituciones de países como los Estados Unidos o la misma Francia, pero la redactada en Cádiz supero a ambas en cuanto a modernidad y liberalismo, un texto bastante avanzado para la época y que inspiró posteriormente a los textos constitucionales de otros países europeos y americanos. En su confección participaron clérigos, juristas, militares, nobles, catedráticos, funcionarios, comerciantes e incluso representantes de las distintas colonias españolas en el mundo.

“La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”. Así arrancaba el primer artículo de la constitución de 1812, que otorgaba la nacionalidad española a los habitantes de los distintos territorios bajo poder español en ambos hemisferios.

Y al citado artículo le seguían otros muchos más, hasta completar los 384 (la constitución actual solo tiene 169), artículos repletos de avances sociales que a día de hoy vemos con total normalidad pero que hace dos siglos no lo eran en absoluto, y que supusieron un primer paso hacia la supresión del Antiguo Régimen.

Monumento erigido en Cádiz para conmemorar el centenario de  "La Pepa" (1912).

La carta magna recogía principios tan importantes y avanzados en aquel "joven" siglo XIX como la división de poderes, establecía por primera vez la soberanía en el pueblo, prohibía las detenciones arbitrarias, permitía la libertad de prensa, la libertad individual, el derecho a la propiedad o la inviolabilidad de domicilio.

Pero esta novedosa constitución solo estuvo “en vigor” (coloco esto entre comillas porque en la mayor parte de la península no se aplicaba al encontrarse bajo control de los partidarios de José Bonaparte) hasta 1814, cuando Napoleón, obligado por las derrotas sufridas, se vio obligado a firmar la paz y reconocer a Fernando VII como rey de España.

Al regresar Fernando VII a España abolió la reciente constitución, que limitaba bastante su poder y sus arcas. Aunque volvió a aprobarse durante el trienio liberal (1820 a 1823) y de 1836 a 1837, sustituida por una nueva carta magna.


A esta celebración del 200 aniversario de la primera constitución española se ha unido Google, que en su página española (.es) le ha dedicado un “doodle”.

Si deseas descargar la constitución de 1812 pulsa aquí.

Y disculpad que no actualice la bitácora muy a menudo pero el tiempo no me lo permite.

lunes, 27 de febrero de 2012

177 años de guerra: Móstoles declara la guerra a Francia

Escudo de Móstoles.

El dos de mayo de 1808 multitud de madrileños se reunieron en las cercanías del Palacio Real de Madrid, ocupado por tropas napoleónicas.

Cuando los franceses procedían a introducir al infante Francisco en un coche de caballos para trasladarlo a Francia, el gentío que allí se encontraba comenzó a gritar la famosa frase “¡QUE NOS LOS LLEVAN!”. Fue entonces cuando los madrileños allí presentes se lanzaron contra la columna francesa, en un intento de evitar lo inevitable. En aquel preciso instante se comenzó a derramar la sangre de los primeros mártires de la guerra, los soldados franceses dispararon sin piedad contra los civiles que se lanzaron a los coches.

Más tarde, Andrés Torrejón y Simón Hernández, alcaldes de la ciudad de Móstoles publicaron un bando municipal que decía tal que así:

Imagen del bando original.
"Es notorio que los franceses apostados a las cercanías de Madrid y dentro de la Corte, han tomado la defensa sobre este pueblo capital, y las tropas españolas; pro manera, que en Madrid está corriendo a esas horas mucha sangre; como Españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria, armándonos contra unos pérfidos que, socolor de la amistad y alianza nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la Augusta persona del Rey; procedamos pues, a tomar las activas providencias para escarmentar tanta perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos y alentándonos, pues no hay fuerzas que prevalezcan contra quien es leal y valiente, como los Españoles lo son".

De esta forma la localidad de Móstoles declaraba la guerra al invasor francés, un pueblo que inició la movilización de todo un país.

Y esta “declaración de guerra” podríamos decir que se ha mantenido hasta 1985, cuando el ayuntamiento de Móstoles firmó la paz con el “enemigo”, en un acto al que acudió el embajador francés.

lunes, 20 de febrero de 2012

Los recolectores de cerezas

En 1811, durante la Guerra de Independencia española, un grupo de soldados ingleses (que como ya sabéis participaron en el conflicto en contra de la ocupación francesa) del 11º Regimiento de Dragones que se encontraban en la localidad de San Martín de Trevejo (Cáceres) detuvieron su marcha para recoger cerezas.

Al estar entretenidos con su tarea recolectora no advirtieron la llegada de las tropas napoleónicas, les pillaron desprevenidos y fueron apresados.

Desde entonces esta unidad británica es conocida como The Cherry Pickers, los recolectores de cerezas.

Fuente: Curistoria.

viernes, 10 de febrero de 2012

¿Por qué?

¿Por qué? Sí, ¿Por qué nuestros vecinos del norte tienen tanto odio a los deportistas españoles? Un odio quie intentan justificar alegando que los deportistas españoles "no ganan por casualidad" (frase textual). Atacan a Alberto Contador, como sabréis, recientemente sancionado por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero también contra Rafael Nadal, uno de los buques insignias del deporte español. Y atacan contra Nadal sin argumento alguno, tan solo citando la frase que ya he citado antes. Esta campaña de desprestigio al deporte español ha sido encabezada por el Canal + francés, que ha emitido una serie de vídeos que aquí en España no han sentado muy bien.

Aquí los vídeos en cuestión:





Y buscando en internet, intentando averiguar de donde puede venir ese odio hacia el deporte español he dado con la siguiente viñeta que lo explica todo:

Foto: cuantocabron.com


Y una vez desahogado... la semana que viene vuelven las cápsulas de historia de España. Gracias por leerme.

viernes, 3 de febrero de 2012

Alhucemas: El primer desembarco moderno de la historia

Ya hemos visto en esta bitácora cual fue el segundo mayor desembarco de tropas de la historia, y hoy os traigo el primer desembarco aeronaval de la historia, el desembarco de Alhucemas.

Imagen del desembarco de Alhucemas.
Fue la primera vez en la historia mundial que fuerzas navales, terrestres y aéreas actuaron bajo un mismo mando, el del General Miguel Primo de Rivera. También se utilizaron por primera vez carros de combate en un desembarco. Sucedió el 8 de septiembre de 1925, en el marco de la Guerra del Rif.

En la operación colaboró, ligeramente, Francia, afectada también por las rebeliones rifeñas, aportando algunas embarcaciones y una escuadrilla de bombarderos.

Abd el-Krim, líder
de los insurrectos.
Tras preparar el terreno con la artillería de los buques y aviones españoles (que volaban tan bajo que recibieron numerosos impactos de bala) comenzó el desembarco de tropas terrestres en las playas de la Cebadilla y de Ixdain, pero con problemas. Los hombres que desembarcaron en la Cebadilla tuvieron que hacer frente a una playa plagada de minas y quienes lo hicieron en la playa de Ixdain tuvieron serios problemas puesto que las corrientes y la incesante actividad de la artillería enemiga les impedía llegar a tierra, pero los legionarios que llenaban las barcazas, al mando del entonces coronel Francisco Franco, saltaron y, con el agua cubriéndoles casi por completo, completaron la distancia hasta la costa.

Al cabo de dos oleadas 9.000 soldados españoles tomaron Alhucemas. Al terminar el día se desplegaron en la zona un total de 13.000 hombres.

Esta batalla supuso el final de la Guerra del Rif (o Guerra de Marruecos), después de más de 15 años de conflicto.

FT-17 del Ejército Español, modelo que participó en el desembarco.

El general estadounidense Eisenhower se basó en el desembarco español de Alhucemas para planear el de Normandía (El más grande de la historia, delante del de Cartagena de Indias) durante la Segunda Guerra Mundial.

viernes, 6 de enero de 2012

La Ikurriña de San Pedro y Miguelón

Saint-Pierre et Miquelon (San Pedro y Miguelón) es un archipiélago situado a escasos kilómetros del este de Canadá, pero no pertenece al país norteamericano, es uno de los territorios de ultramar de Francia.

La relación con España no está relacionada con ninguna batalla gloriosa, sino con su curiosa bandera.

La bandera (de uso local pero no oficial) de este territorio es algo compleja. Se compone de dos partes: A la derecha se puede observar un barco, el Grande Hermine, en el que Jacques Cartier (su descubridor, de origen francés) llegó a la isla en 1535; a la izquierda aparecen tres enseñas, de abajo a arriba: la de Normandía (norte de Francia), la de Bretaña (Noroeste de Francia) y la de Euskadi. Sí, la Ikurriña.

Las tres banderas de territorios europeos aparecen simplemente para indicar los lugares de origen de la mayoría de su población.

La cápsula de hoy no tiene, quizás, demasiado interés, pero no muchos podrán decir que sea una historia muy conocida.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El final de las “Guerras Italianas”

Batalla de Gravelinas. Continuación de la cápsula “Se montó la de San Quintín”.

Batalla de Gravelinas.
Ya os hablé la semana pasada de la batalla de San Quintín, en la que los franceses salieron bien escaldados, pero se ve que para Enrique II de Francia no fue suficiente. Preparó un ejército de aproximadamente 14.000 soldados que puso al mando del Duque de Thermes.

Con este nuevo ejército invadió el Flandes español. Un ejército español les interceptó el 13 de julio de 1558 en la ciudad de Gravelinas (ciudad del noreste de Francia, hoy en día). Thermes pensó que la fuerza española era una pequeña avanzadilla puesto que era imposible que el grueso del ejército español se presentara con tanta rapidez, así que mandó atacar. Pero no era una avanzadilla, era el ejército que iba a plantarles cara, y lo comandaba el Conde de Egmont (primo del rey español). Los españoles eran superiores en número, por poco, unos 4.000 hombres más.

Tercios españoles en formación de combate.

Comienza la batalla con las cargas de las distintas caballerías hasta que la pólvora cobra protagonismo, los arcabuceros españoles disparan sin piedad, primero sobre la caballería francesa y después sobre la infantería. No tienen rival. Egmont, al frente de la caballería española, manda cargar mientras una flota anglo-hispana (el Duque de Guisa conquistó Calais a Inglaterra) les apoya desde la costa, descargando su artillería sobre la retaguardia francesa.

El resultado de la batalla fue un nuevo “San Quintín”, las tropas de Enrique II huyeron del Flandes español, dejando en el campo de batalla 12.500 hombres, incluido su comandante, Thermes, que fue apresado, y por el que Francia tuvo que pagar un rescate. Solo 1.500 franceses lograron escapar. Sus banderas y artillería fueron capturadas.

Grabado representativo de la Paz de Cateau-Cambrésis.
Las bajas españolas ascienden a 300, algo casi habitual en esa época, donde la infantería española, con los tercios a la cabeza, era temida en todo el mundo.

Con esta batalla Felipe II ponía fin a las “Guerras de Italia”, firmando en 1559 la Paz de Cateau-Cambrésis junto a Francia e Inglaterra.

Con motivo de la paz firmada, se celebraron distintos festejos. Uno de ellos era un duelo en el que participó el propio rey francés, enfrentándose a un capitán de su guardia. El soldado francés atravesó el ojo del rey con una lanza, herida que le causó la muerte.

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