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viernes, 2 de noviembre de 2012

Tortilla francesa y tortilla española


La tortilla de patatas, ese rico plato tan español que ha recibido nuestro gentilicio tiene, como todo en esta vida, su origen y su historia. 

Tortilla de patatas "española".
El primer escrito en el que se tiene constancia de la existencia de la tortilla de patatas se remonta a 1817. En el documento "memorial de ratonera" dirigido a las Cortes de Navarra se hace referencia, entre otros asuntos, a este plato: 

"...dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis, porque nuestras mujeres la saben hacer grande y gorda con pocos huevos mezclando patatas, atapurres de pan u otra cosa..."

Una fecha, en mi opinión, un poco tardía para el origen de esta receta tan sencilla de “inventar”, teniendo en cuenta que la patata llevaba más de tres siglos en la península para entonces.

Hay quien especifica más sobre sus orígenes y atribuye la receta al general carlista Tomás de Zumalacárregui, quien inventaría la tortilla de patatas por ser un plato sencillo y consistente para los soldados. También se dice que la idea original no es del general, sino de una mujer navarra que prepararía un revuelto con los únicos ingredientes que tenía: huevos, cebolla y patatas. Si nos decantamos por alguna de estas teorías nos iríamos a la Primera Guerra Carlista, entre 1833 y 1840.

Sin embargo, hay investigaciones al respecto que defienden que la tortilla española apareció en Villanueva de la Serena (Badajoz) unos años antes, en 1798.

Esta última teoría me encaja más, o mejor dicho, encaja mejor con lo que voy a escribir a continuación.

Tortilla sin patatas "francesa".
La tortilla francesa

En una de las muchas fuentes que he consultado (en realidad la primera y que me dio la idea para esta “cápsula”) dice que durante la Guerra de Independencia Española la tortilla de patatas ya era una receta popular.

El asedio de Cádiz por parte de tropas francesas provocó que en la ciudad comenzase a escasear las patatas, por lo que se siguió haciendo la tortilla pero sin patatas. Aunque esta receta si era conocida desde siglos atrás, se le comenzó a llamar “tortilla francesa”.

Y es que en época de penuria se agudiza el ingenio. Y para ejemplo lo que se dio durante la Guerra Civil Española que, a falta de patatas, utilizaban mondas de naranja; o en la post guerra, que, a falta de huevos, utilizaban una mezcla de leche (o agua) y harina.

Y no puedo evitar hacer la pregunta... ¿y a tí, te gusta la tortilla con o sin cebolla?

lunes, 25 de junio de 2012

Agustina de Aragón: La Artillera


Retrato de Agustina de Aragón

Agustina Raimunda María Zaragoza y Domènech era una barcelonesa nacida en 1786 que se convirtió, sin intención ninguna (a diferencia de La Monja Alférez), en soldado. Siendo además uno de los símbolos de la resistencia frente al invasor francés durante la Guerra de la Independencia.

Agustina se casó con un soldado cuyas obligaciones militares llevaron a ambos a la ciudad de Zaragoza.

En 1808 la ciudad maña se encontraba bajo un fuerte asedio. El 2 de julio los invasores concentraron sus fuerzas en la entrada de El Portillo donde, finalmente, eliminaron toda resistencia española y se disponían a atravesarla. Pero la casualidad quiso que Agustina estuviese cerca, no estaba luchando, no era soldado, tan solo llevaba la comida para su marido que sí combatía. Y al percatarse de la situación, debió echar una mirada a su alrededor, intentando dar con una solución, algo que pudiera echar el freno o, al menos, retrasar la entrada de los galos a la ciudad. Finalmente tomó una mecha que aguantaba un artillero casi muerto e hizo disparar un cañón contra los asaltantes, una acción que permitió ganar tiempo a los defensores y reforzar la entrada.

Representación de la acción de La Artillera en El Portillo.
Desde ese momento Agustina de Aragón se convirtió en “La Artillera”. Además fue admitida en el cuerpo de artilleros, donde alcanzaría con el tiempo el rango de Subteniente.

La Artillera siguió participando en la defensa de la ciudad hasta que la acabaron tomando los franceses en 1809 y fue hecha prisionera, aunque fue liberada más tarde. También combatió en otros puntos de la geografía española como Teruel, Vitoria y Tortosa (Tarragona) donde fue capturada una vez más, aunque logró escapar.

En 1814 el rey Fernando VII, conocedor de la "leyenda de La Artillera", quiso conocerla en persona y, tras saber de su mala situación económica le otorgó una pensión de cien reales al mes.

Estuvo casada hasta en tres ocasiones, según fue enviudando, puesto que todos sus maridos eran militares. Murió en Ceuta en 1857, después de una vida entregada a la patria.

lunes, 19 de marzo de 2012

¡Viva La Pepa!

Portada original de la constitución.
Hace exactamente 200 años fue promulgada por las Cortes Generales la primera constitución de la historia de España, que es conocida popularmente como “La Pepa” ya que fue publicada un 19 de marzo de 1812, día de San José. Sucedió en Cádiz, durante la Guerra de la Independencia, una ciudad entonces superpoblada, refugio de miles de españoles que huían del invasor.

Las fuerzas napoleónicas asediaban la ciudad, pero aun bajo el bombardeo francés, el texto salió adelante.

Para su redacción se tomaron como base las constituciones de países como los Estados Unidos o la misma Francia, pero la redactada en Cádiz supero a ambas en cuanto a modernidad y liberalismo, un texto bastante avanzado para la época y que inspiró posteriormente a los textos constitucionales de otros países europeos y americanos. En su confección participaron clérigos, juristas, militares, nobles, catedráticos, funcionarios, comerciantes e incluso representantes de las distintas colonias españolas en el mundo.

“La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”. Así arrancaba el primer artículo de la constitución de 1812, que otorgaba la nacionalidad española a los habitantes de los distintos territorios bajo poder español en ambos hemisferios.

Y al citado artículo le seguían otros muchos más, hasta completar los 384 (la constitución actual solo tiene 169), artículos repletos de avances sociales que a día de hoy vemos con total normalidad pero que hace dos siglos no lo eran en absoluto, y que supusieron un primer paso hacia la supresión del Antiguo Régimen.

Monumento erigido en Cádiz para conmemorar el centenario de  "La Pepa" (1912).

La carta magna recogía principios tan importantes y avanzados en aquel "joven" siglo XIX como la división de poderes, establecía por primera vez la soberanía en el pueblo, prohibía las detenciones arbitrarias, permitía la libertad de prensa, la libertad individual, el derecho a la propiedad o la inviolabilidad de domicilio.

Pero esta novedosa constitución solo estuvo “en vigor” (coloco esto entre comillas porque en la mayor parte de la península no se aplicaba al encontrarse bajo control de los partidarios de José Bonaparte) hasta 1814, cuando Napoleón, obligado por las derrotas sufridas, se vio obligado a firmar la paz y reconocer a Fernando VII como rey de España.

Al regresar Fernando VII a España abolió la reciente constitución, que limitaba bastante su poder y sus arcas. Aunque volvió a aprobarse durante el trienio liberal (1820 a 1823) y de 1836 a 1837, sustituida por una nueva carta magna.


A esta celebración del 200 aniversario de la primera constitución española se ha unido Google, que en su página española (.es) le ha dedicado un “doodle”.

Si deseas descargar la constitución de 1812 pulsa aquí.

Y disculpad que no actualice la bitácora muy a menudo pero el tiempo no me lo permite.

lunes, 27 de febrero de 2012

177 años de guerra: Móstoles declara la guerra a Francia

Escudo de Móstoles.

El dos de mayo de 1808 multitud de madrileños se reunieron en las cercanías del Palacio Real de Madrid, ocupado por tropas napoleónicas.

Cuando los franceses procedían a introducir al infante Francisco en un coche de caballos para trasladarlo a Francia, el gentío que allí se encontraba comenzó a gritar la famosa frase “¡QUE NOS LOS LLEVAN!”. Fue entonces cuando los madrileños allí presentes se lanzaron contra la columna francesa, en un intento de evitar lo inevitable. En aquel preciso instante se comenzó a derramar la sangre de los primeros mártires de la guerra, los soldados franceses dispararon sin piedad contra los civiles que se lanzaron a los coches.

Más tarde, Andrés Torrejón y Simón Hernández, alcaldes de la ciudad de Móstoles publicaron un bando municipal que decía tal que así:

Imagen del bando original.
"Es notorio que los franceses apostados a las cercanías de Madrid y dentro de la Corte, han tomado la defensa sobre este pueblo capital, y las tropas españolas; pro manera, que en Madrid está corriendo a esas horas mucha sangre; como Españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria, armándonos contra unos pérfidos que, socolor de la amistad y alianza nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la Augusta persona del Rey; procedamos pues, a tomar las activas providencias para escarmentar tanta perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos y alentándonos, pues no hay fuerzas que prevalezcan contra quien es leal y valiente, como los Españoles lo son".

De esta forma la localidad de Móstoles declaraba la guerra al invasor francés, un pueblo que inició la movilización de todo un país.

Y esta “declaración de guerra” podríamos decir que se ha mantenido hasta 1985, cuando el ayuntamiento de Móstoles firmó la paz con el “enemigo”, en un acto al que acudió el embajador francés.

lunes, 20 de febrero de 2012

Los recolectores de cerezas

En 1811, durante la Guerra de Independencia española, un grupo de soldados ingleses (que como ya sabéis participaron en el conflicto en contra de la ocupación francesa) del 11º Regimiento de Dragones que se encontraban en la localidad de San Martín de Trevejo (Cáceres) detuvieron su marcha para recoger cerezas.

Al estar entretenidos con su tarea recolectora no advirtieron la llegada de las tropas napoleónicas, les pillaron desprevenidos y fueron apresados.

Desde entonces esta unidad británica es conocida como The Cherry Pickers, los recolectores de cerezas.

Fuente: Curistoria.

lunes, 16 de enero de 2012

Poema al Dos de Mayo

Bernardo Lopez García (1838-1870) era un poeta español, nacido en Jaén, que saltó a la fama tras publicar, en 1866, la "Oda al Dos de Mayo". Una poesía patriótica dedicada a los sucesos del Dos de Mayo, y que desde entonces ha sido su obra más conocida:


Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.


Lloras, porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron
¡a ti, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron;
a ti, por quien se inclinaron
los mundos de zona a zona;
a ti, soberbia matrona
que, libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona!


Doquiera la mente mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
contando tu valentía.
Desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África, que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡no hay un puñado de tierra
sin una tumba española!


Tembló el orbe a tus legiones,
y de la espantada esfera
sujetaron la carrera
las garras de tus leones.
Nadie humilló tus pendones
ni te arrancó la victoria;
pues de tu gigante gloria
no cabe el rayo fecundo,
ni en los ámbitos del mundo,
ni en el libro de la historia.


Siempre en lucha desigual
cantan tu invicta arrogancia,
Sagunto, Cádiz, Numancia,
Zaragoza y San Marcial.
En tu suelo virginal
no arraigan extraños fueros;
porque, indómitos y fieros,
saben hacer sus vasallos
frenos para sus caballos
con los cetros extranjeros.


Y aún hubo en la tierra un hombre
que osó profanar tu manto.
¡Espacio falta a mi canto
para maldecir su nombre!
Sin que el recuerdo me asombre,
con ansia abriré la historia;
¡presta luz a mi memoria!
y el mundo y la patria, a coro,
oirán el himno sonoro
de tus recuerdos de gloria.


Aquel genio de ambición
que, en su delirio profundo,
cantando guerra, hizo al mundo
sepulcro de su nación,
hirió al ibero león
ansiando a España regir;
y no llegó a percibir,
ebrio de orgullo y poder,
que no puede esclavo ser,
pueblo que sabe morir.


¡Guerra! clamó ante el altar
el sacerdote con ira;
¡guerra! repitió la lira
con indómito cantar:
¡guerra! gritó al despertar
el pueblo que al mundo aterra;
y cuando en hispana tierra
pasos extraños se oyeron,
hasta las tumbas se abrieron
gritando: ¡Venganza y guerra!


La virgen, con patrio ardor,
ansiosa salta del lecho;
el niño bebe en su pecho
odio a muerte al invasor;
la madre mata su amor,
y, cuando calmado está,
grita al hijo que se va:
"¡Pues que la patria lo quiere,
lánzate al combate, y muere:
tu madre te vengará!"


Y suenan patrias canciones
cantando santos deberes;
y van roncas las mujeres
empujando los cañones;
al pie de libres pendones
el grito de patria zumba
y el rudo cañón retumba,
y el vil invasor se aterra,
y al suelo le falta tierra
para cubrir tanta tumba!


¡Mártires de la lealtad,
que del honor al arrullo
fuisteis de la patria orgullo
y honra de la humanidad,
¡en la tumba descansad!
que el valiente pueblo ibero
jura con rostro altanero
que, hasta que España sucumba,
no pisará vuestra tumba
la planta del extranjero!

jueves, 3 de noviembre de 2011

Ocupación de España por Napoleón


Napoleón Bonaparte.
En 1806, tras intentar conquistar Gran Bretaña sin éxito, Napoleón decide bloquear el comercio de los ingleses con Europa. Para completar este bloqueo, Francia debía eliminar a Portugal, aliado de Gran Bretaña.


En 1807 Francia se alía con España para ocupar Portugal. Se permite el paso de las tropas francesas por España, con Napoleón Bonaparte en cabeza, para dirigirse al país luso.

El grueso del ejército español comienza la ocupación de Portugal, por el norte llegan a Oporto, y desde Badajoz hasta la costa Atlántica.

Pero las tropas de Napoleón no llegaron a Portugal, permanecieron en España y se diseminaron, ocupando diversas ciudades a lo largo de la geografía española. Engañando a Carlos IV de España y violando el tratado de Fontainebleu (que habían firmado ambos países sobre a propósito de la conquista de Portugal). Las fuentes que he consultado hablan de entre 60.000 y 100.000 hombres.
 
El 5 de mayo de 1808 Napoleón obliga a el Rey Carlos IV, y a su hijo Fernando (entre ambos se disputaban el reinado) a abdicar al trono a su favor, cediéndolo el 6 de junio a su hermano José Bonaparte (Giuseppe Napoleone Buonaparte), que reinaría España con el nombre de Pepe Botella*, digo… José I.

Ocho Maravedíes de cobre de
Jose I Bonaparte del año 1810

Días antes de que el Rey de España abdicase se produjo en Madrid el “Levantamiento del Dos de Mayo”, mostrando el pueblo español el rechazo a las tropas imperiales de Napoleón, dando inicio a la Guerra de Independencia Española.

De esta forma España pasó a ser, durante pocos años, país satélite de Francia. Parte del Primer Imperio Francés, con Napoleón Bonaparte como Emperador.

"Fusilamientos del tres de mayo", cuadro pintado por Goya.
Durante la guerra, fue notable la denominada “guerra de guerrillas”, que desgastaba poco a poco al ejército del Emperador. También es significativo el apoyo británico (su máxima parece ser “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”), que contribuyó a la derrota francesa.

Sobre la Guerra de la Independencia hablaré de forma más pormenorizada en otra cápsula, que no quiero alargar los artículos demasiado. Sirva esa entrada como introducción para una futura actualización sobre la Guerra.

*Entre el pueblo español José Bonaparte tenía el mote de "Pepe Botella", debido a su supuesto alcoholismo.

Caricatua de José I, en alusión a su problema con el alcohol.

Conquista de España, ¿Engaño de un vil general o estrategia militar elevada a su máxima potencia?

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